La voz interior que le acompaña, y acompaña al lector, suave como una marea, en su traslado en andas a la escucha de la oscuridad, a la escucha de la muerte ya cercana, es el compendio de su propia vida y del azar que la remata; "el poeta no puede nada, no puede evitar mal alguno. Se le aplaude si embellece el mundo, no si tal cual lo retrata".
Su manuscrito no evoca la inhumanidad de la esclavitud, la inutilidad de las guerras, la ferocidad de la masa circense sedienta de sangre. La mentira procura la gloria, el conocimiento no, le susurra al oído la voz en reiteradas variaciones sinfónicas. Tú has vivido en el círculo de quienes detentan el poder aunque nada en común tengas con ellos. No has logrado aunar, como Platón, poesía y conocimiento. Te has dejado mecer por la alabanza hipócrita de los que te rodean. ¡Libérate al fin de la mentira, destruye 'La Eneida'!
No hay comentarios:
Publicar un comentario